lunes

PAROLE DE QUEER EN LA RADIO

Las maravillosas compañeras de Lluvia con truenos radio, nos entrevistan sobre el nuevo Parole de Queer antiespecista. Una entrevista donde nos trataron de maravilla, nos lo pasamos muy bien e intentamos reflexionar sobre transfeminismo y antiespecismo. Con música que nos encanta: "La gorda" (videoclip de Komando Gordix) de La Clika Pika, "Soy una butch" de La Tía Carmen y el Parole Parole de Mina. ¡Esperamos que os guste!

#26 Del privilegio se sale



EN ESTE ENLACE PODRÉIS ESCUCHAR EL PROGRAMA COMPLETO

Ilustración ARTE MAPACHE

martes

ANIMAL QUEER por TXUS GARCÍA

Txus Garcia. Imágen: Pepa Vives

Soy una señora rara. Un peculiar animal queer que ha elegido la educación y la poesía
escénica para vivir su activismo. Trabajo en favor de los derechos y libertades de las
personas, independientemente de su especie, pero con el eje común de sabernos
atravesadas por la opresión, la ausencia de privilegios o la violencia. Entretejo en todos
mis discursos, formaciones y actividades dos fundamentos que favorecen la convivencia,
alentando a la búsqueda de la felicidad personal y colectiva: la empatía y el respeto a
todas las formas de vida que nos acompañan en esta existencia.

lunes

MITOS GORDÓFOBOS EN MOVIMIENTOS VEGANOS Y ANTIESPECISTAS* por MAGDALENA PIÑEYRO


Ilustración ARTE MAPACHE

Confieso, he sentido vergüenza gorda en la cafetería vegana de mi ciudad. Fue fugaz, pero por unos segundos, antes de lograr disiparlo, me invadió el siguiente pensamiento: “Si pasara alguien por la calle y viera la incorrecta estampa vegana que supone mi cuerpo gordo sentado al lado de la ventana principal del local, seguro desistiría de entrar aquí... soy un mal ejemplo de vegana”. Me gustaría decir que la vergüenza gorda no suele invadirme en espacios antiespecistas; pero me invade, y lo seguirá haciendo mientras la gordofobia campe a sus anchas en ellos, en parte alimentada por los siguientes tres mitos:

viernes

SIN LAS TRANS, NI A POR PIPAS por ITZIAR ZIGA

Itziar Ziga❤Verónika Arauzo 

Hace unos treinta años, yo paseaba mi adolescencia por una feria del libro en Sarasate, cuando me atacó la inevitabilidad del patriarcado. Estuve entre comprármelo y vomitar sobre él. Qué cabrón el que lo había escrito, qué fácil es vocearlo desde lo más alto de la pirámide social: las violencias que asfixian vuestras vidas serán eternas, mujeres. Con un padre maltratador y tras un asalto sexual paralizante, yo no estaba para que me dijeran que las feministas teníamos la partida perdida de antemano. Fui lista, pasé de leerlo.

Adivina, ¿por qué según el inevitable idiota nunca podremos derrocar al patriarcado? ¡Por mandato biológico! Chica lista, te ha tocado la muñeca chochona. Cómo si el resto de las animalas no evolucionaran: de asaltadas chimpancés a dichosas bonobas, casi ná. La reacción se repite más que el ajo: la Tierra es plana, las mujeres nunca podrán votar, España es indisoluble.

miércoles

Césars: “A partir de ahora nos levantamos y nos largamos”, por VIRGINIE DESPENTES


 Adèle Haenel abandona la ceremonia de los César el viernes 28 de febrero en la sala Pleyel tras el anuncio del premio otorgado a Roman Polanski. Photo Nasser Berzane. ABACA

Voy a comenzar así: estad tranquilos, poderosos, jefes, dirigentes, peces gordos: duele. Aunque lo sepamos, aunque os conozcamos, aunque hayamos experimentado decenas de veces vuestro poder en nuestro cuerpo,  sigue doliendo aún. Todo este fin de semana escuchando vuestros lamentos y berridos, vuestras quejas de que os obligamos a pasar vuestras leyes a golpe del artículo 49.3 y que no os dejamos celebrar tranquilos la victoria de Polanski y que os fastidiamos la fiesta pero detrás de vuestras lamentaciones, no os preocupeis: os oímos gozar del hecho de ser los verdaderos jefes, los grandes cabecillas. El mensaje llega alto y claro. No tenéis ninguna intención de aceptar esta noción de consentimiento. ¿Dónde quedaría la diversión de pertenecer al clan de los poderosos si tuvierais que tener en cuenta el consentimiento de los dominados? Claramente no soy la única con ganas de berrear de rabia e impotencia tras vuestra excelente demostración de fuerza. Claramente no soy la única que se siente asqueada al ver el espectáculo de vuestra orgía de impunidad. 

martes

TRAVESTISMO ANIMAL. Apuntes sobre la huída humana por ANALÚ LAFERAL y VAL TRUJILLO R. (1)

Animal 1- Garza Azul

En la expedición ansiosa de abortar el género, transitamos inevitablemente hacia el   abandono de la especie. Acá estamos en la prisión de las carnes impregnadas de clasificaciones, categorías y obligaciones invocando rituales de dolor que mengüen un tanto la tristeza impotente que nos inunda estos territorios repletos de carnicerías y divisiones sexo-genéricas. 


Conjuramos mediante el travestismo animal maldiciones para la ganadería que devasta el Amazonas, el capitalismo sexual que rentabiliza la hinchazón de mamas de hembras mamíferas para el porno mainstream y para la industria láctea, la maternidad obligatoria y la incubación forzada de huevos, los burdeles Bestiality y demás prisiones que prostituyen animales sometidas a la domesticación impuesta. 


Hemos construido rituales que ante todo invocan empatía, que no es más que la explicación literal de fragmentos de dolor traducida de una especie a otra. Una marica que se vuelve perra para denunciar los travesticidios en nombre del amor romántico, y una perra que se fuga de la especie humana para evidenciar la tortura y el sometimiento que se desprende de las peleas de perros para el entretenimiento. Un cuerpo feminizado que se convierte en garza y se desprende de su pelaje representando el desplume de las aves que satisfacen los lujos de las pasarelas de moda, las habitaciones térmicas y la vanidosa industria cosmética. Une sadomasoquista que huyendo de la binarización de su vida se inmoviliza hasta mutar en delfín y allí, relata la tragedia que lucra los acuarios, la caza anual de delfines en Taiji y la disminución exagerada del delfín rosado en las cuencas de Ecuador, Bolivia, Colombia, Brasil y Venezuela a causa de la deforestación de su hábitat por parte de la ganadería, la minería y las 155 represas terminadas. 


Huímos del activismo animalista dogmático que pretende evangelizar mediante la reproducción de las lógicas sexistas. Estamos travestis antiespecistas, no cabemos en sus organizaciones repletas de heterosexuales cisgénero comandados por un buen hombre. 


Huímos del activismo feminista esencialista que excluye las corporalidades que se salen de las lógicas binarias. Estamos travestis antiespecistas, no cabemos en sus organizaciones repletas de adoraciones biologicistas que sólo posibilitan el enunciado mujer, cisgénero, por supuesto. 


Huímos del arte haciendo rituales dentro de los museos. 

Huímos de los museos haciendo arte en los prostíbulos. 


Expulsamos el dolor y le han llamado performance, pero no es más que nuestra ceremonia máxima de inmersión en esta confusión violenta de ser parte de esta especie humana con géneros impuestos y sexualidades reguladas.



Animal II. Delfín rosado




1. Hemos denominado travestismo animal a una serie de exploraciones performáticas que permiten 
la denuncia de violencias especistas y sexistas. La más reciente fue Animalidad (Junio, 2019), 
proyecto invitado a formar parte del Laboratorio Transjaquer de Platohedro en el 
Museo de Arte Miguel Urrutia (Bogotá).

2. Analú Laferal y Val Trujillo R. del colectivo EUNUCA. 
EUNUCA es un proyecto localizado en la ciudad de Medellín, el cual indaga los cruces entre el transfeminismo y el antiespecismo. Está conformado de manera inestable por artistas, activistas e investigadoras que fluctúan dependiendo de los interrogantes que va transitando. Ha usado el performance y las herramientas audiovisuales para evidenciar los hallazgos y cuestionamientos resultantes de sus exploraciones.




Este artículo ha sido publicado en el nuevo
 Parole de Queer-Antiespecista. Diciembre 2019. Otros artículos escritos para este nuevo Parole de Queer:

-Volverse más queer por Pattrice Jones




¿Todos somos animales? Complejizando lo animal desde una crítica a los biologicismos por GABRIELA PARADA MARTÍNEZ


Si revisamos superficialmente los discursos de los movimientos sociales (anticapacitismos, antirracismos, antigordofobia, feminismos, etc) encontraremos que son pocas las facciones que tienen un sujeto político determinado por una condición biológica. Contrariamente, sobre determinada condición biológica como la piel, la genitalidad, el caminar con silla de ruedas o tener un peso más elevado que la norma, es que se han construido narrativas sociales de subalternidad.
Sofía Dumat-Clamor de Libertad

La revolución de las vacas, gallinas, zorras, ballenas, perras, mariquitas, víboras y muches más por LAURA FERNÁNDEZ



Cuando lees el sustantivo “Humano”, ¿qué imagen aparece en tu cabeza? 

En la mía aparece un cis-tío joven, cachas, delgado, blanco, hetero, sin diversidad funcional. Él. La representación viva y encarnada de la humanidad. Y es que está claro que algunos “humanos” son más “humanos” que otros. Pero esta no es la Fórmula 1 de “El sujeto más humano”, muches de nosotres fuimos relegades a, o preferimos ser, otra cosa. Preferimos cualquier cosa antes que ser el cis-tipito blanco humano por excelencia, o que su mirada deseante y constructora de mundos nos defina. Algunes preferimos abrazar nuestra animalidad, desde donde quiera que se nos niegue la supuesta racionalidad que caracteriza a esta nuestra especie. Hablo de gordes descontrolades, de racializades, de bolleras, bi y marikas desviadas, de trans y no binaries dinamitando el género, hablo de migrantes, precarias, enfermas, viejas, tullides, locas… Todas esas corporalidades otras, que estallamos la norma y desafiamos con nuestros cuerpos este mundo binario.

lunes

VOLVERSE MÁS QUEER por PATTRICE JONES


Santuario VINE

En este momento, mientras lees, los árboles están hablando entre sí a través de líneas telefónicas hechas de hongos. Los insectos envían y reciben mensajes invisibles de olor llevados por la brisa. Los pequeños mamíferos del bosque escuchan a los pájaros cantando, cuyos gritos de alarma advierten del peligro y cuyos alegres chirridos indican seguridad.