miércoles

Entrevista a Kris Nogal, autore de "Especismo, dualidad y patriarcado". Por Ales Torres

 

Kris Nogal 


Se crió en Alcobendas pero vive en un pequeño pueblo de Mendialdea, Araba. El antiespecismo le enseñó muchas injusticias que hasta entonces le habían pasado desapercibidas, comenzó su politización y se conectó con la militancia, las charlas y los fanzines. Le enseñó que hay formas más amables de convivir.
Colabora con diferentes medios, escribe el blog Diario de 1 insumise y milita en Asteriskes, un colectivo rural LGTBIQA+.
Su forma de habitar el mundo es entenderlo, y escribe y lee para hacerlo un poco mejor. Espera que este libro sirva a otres a hacerlo también.


1-Llevas desde hace años escribiendo. Primero en tu blog “Diario de 1insumise”, después tu libro y desde hace unos meses en el diario.es.  Analizas las relaciones entre patriarcado, capitalismo, especismo, colonialismo, y disidencias sexuales. ¿Cuál es la idea que te ha acompañado siempre?

La escritura como tal me ha acompañado siempre, incluso sin serconsciente de ello. Recuerdo que una profesora de filosofía, en 4o de la ESO, habló del “matrimonio” homosexual así, con las comillas, y yo lo que hice fue, además de increparle el gesto en mitad de la clase, escribirle un texto sobre ello. Con 18 años monté IFIS, la primera asociación LGTB del norte de Madrid, que estuvo en activo 3 o 4 años y para la que también escribía un blog. Creo que sin ser consciente ha formado parte de mí siempre, pero mi proceso más activo ha sido al ir descubriendo cómo todas las estructuras de opresión que nos rodean se entrelazan tremendamente. Primero aprendí cómo funcionaba el especismo, y ese descubrimiento, ese abrir los ojos me dejó perpleje: cómo algo tan evidente me había pasado desapercibido durante toda mi vida, una vida en la que siempre había afirmado que me gustaban les animales y no quería verles sufrir y, aún así, yo participaba activamente en esa opresión. Después enlacé con el feminismo y más activamete con la lucha LGTBIQA+ por entender que el feminismo se me quedaba corto y que yo no teníamuy claro dónde ni qué me sentía exactamente. De ahí fui interesándome por otras realidades hasta el punto de que ahora me resulta muy difícil escribir sin mencionar esas conexiones violentas constantemente. Cuando empiezas a verlas, no se pueden dejar de ver.


2- En el libro hablas de las distintas opresiones a través de referentes como Silvia Federici, Simone de Beauvoir, Carol J. Adams o Melanie Joy, entre otres pensadores, aunque no todes son necesariamente antiespecistas. ¿Qué aporta este cruce de pensamientos al análisis sobre los sistemas de opresión y cómo lo conectas con el especismo? 

Cualquier persona que hable de un sistema de opresión, sea el especismo, el racismo, el patriarcado o el capitalismo, está hablando, en esencia, de lo mismo. Cada uno tiene sus matices y sus principales afectades o víctimas, pero la cuestión es cómo algunes, que suelen ser hombres blancos y cis, pero no sólo, y esto es muy importante, ocupamos posiciones de poder mientras otres sufrimos los sistemas de manera que aumente la desigualdad y los beneficios de unes poques. Lo que a mí me interesa es evidenciar esos paralelismos con la intención de que sea cada vez más patente que a todes nos atraviesan privilegios y desigualdades, que no somos sólo víctimas sino también quienes causamos ese dolor. He leído a las autoras que mencionas pero también a Angela Davis, Anahí Gabriela González, Oyèrónkẹ Oyěwùmí y otres, y siento que la base de seres que se benefician de otres se repite constantemente, con la diferencia de que el antropocentrismo está instaurado a niveles mucho más profundos. Creo que, quizá, si evidenciamos constantemente los vínculos de las diferentes opresiones, la lucha será más efectiva, pasando por lo que a cada cual le atraviese o le mueva más pero sin dejar de lado las diferentes realidades y las posibles alianzas que quizá no estamos llevando a cabo. Me parece muy interesante esto último, porque siento que es algo que estamos viendo cada vez como más necesario ya que existe una fragmentación real, o quizá una diferencia entre los ámbitos que nos mueven y otros que quizá nos interesan pero en los que no participamos activamente, y eso no tiene que conllevar una distancia necesariamente. Quizá deberíamos darle más importancia a actos como no solapar actividades o movilizaciones, participar en lo que otres compas organicen en sus ámbitos, o a un activismo quizá más pasivo (como, por ejemplo, no consumir animales aunque no hagamos un activismo antiespecista porque nuestras fuerzas van hacia otro lado) pero que puede tener un impacto frente a la ola fascista que se viene desde hace unos años y que funciona, siempre y sin descanso, como una fuerza unida en sus creencias. Nosotres tenemos que actuar igual, ser un bloque frente a las opresiones aunque diversifiquemos nuestras fuerzas o nuestros activismos. Es difícil porque no queremos renunciar a nuestros privilegios, aunque digamos que sí, pero tenemos que ponernos las pilas y asumir el vínculo que lo entrelaza todo o nos espera un futuro muy turbio. 





3-Analizas el papel que han tenido el capitalismo y la acumulación de capital en la creación y mantenimiento de distintas opresiones. Sin embargo, otros sistemas y movimientos emancipadores, como los diferentes comunismos o incluso algunas corrientes anarquistas, tampoco han incorporado plenamente la cuestión animal y, en muchos casos, tampoco han logrado acabar con otras formas de dominación que afectan a las mujeres*, las personas racializadas, las personas con discapacidad o las disidencias. ¿Crees que el origen de estas opresiones va más allá del sistema económico? ¿Dónde situarías entonces la raíz del problema? Y, si realmente queremos acabar con todas estas formas de discriminación, ¿necesitamos imaginar y construir nuevos paradigmas de vida que rompan con las lógicas heredadas de los sistemas anteriores? 

Sí, creo que el sistema económico es un pilar fundamental que no se puede obviar pero si se han desarrollado las diferentes opresiones hasta los niveles de hoy en día es porque, en la base, ya existía una desigualdad, que fue la que se extendió de manera desorbitada. No sabría decir cuál es el origen exactamente, quizá un deseo de supervivencia establecido sobre la creencia de que no basta con sobrevivir, sino que es necesario asegurar esa supervivencia y comodidad al máximo, y lo hemos hecho a base de pisotear a les de abajo. Además, está la cuestion de los privilegios hegemónicos, que hacen que incluso en luchas emancipatorias se perpetúen desigualdades, como pasó con las sufragistas o como sucede en movimientos comunistas o anarquistas. Por eso puedes tener feministas tránsfobas o peña antifascista que se come a les animales, son privilegios y desigualdades que no nos interesa erradicar. Que es necesario imaginar nuevos paradigmas de vida es algo claro para mí. Pienso, por ejemplo, en las energías renovables, que pretenden sustituir un modelo por otro que no reflexiona sobre el problema real que supone la energía: el modelo de consumo actual es insostenible, y eso no va a cambiar por mucho que nos pasemos a las renovables. La extracción de riqueza de países del sur global, el destrozo de los montes para situar molinos, el impacto que eso puede tener en las diferentes especies… si obviamos todo eso y pensamos que la solución es invertir en, por ejemplo, coches eléctricos para mantener nuestro modo de vida individualista y consumista, poco bien vamos a hacer. Creo que un cambio real pasaría por visualizar un futuro más comunitario, con renuncias a los privilegios a los que nos hemos acostumbrado y que creemos necesarios para nuestra supervivencia. Quizá así sí que saldríamos de las lógicas heredadas, aunque sea difícil dentro de los sistemas que nos envuelven. No necesitamos consumir tanto, y no necesitamos consumir ciertas cosas: aquí entraría la ruptura del antropocentrismo. La vida se sostiene de manera mucho más sencilla, pero ese hecho es el que no queremos asumir. Caprichos que van desde tener varias casas, a comprar mierdas que vienen del otro lado del mundo, por ejemplo, pero también la idea de que necesitamos, se me ocurre, una lavadora por hogar, cinco raciones de carne a la semana o ropa nueva cada temporada. Además está el tema de la natalidad, que es un punto fundamental en la idea de cómo construir futuros distintos y, para mí, otro capricho al que deberíamos renunciar. Yo soy antinatalista: somos muches y deberíamos dejar de reproducirnos, pero cómo llevar ese debate a algo práctico… Es un temazo, pero no podemos ignorarlo. 


4-A lo largo de la historia ha habido movimientos que han conectado la cuestión animal con otras luchas sociales, pero es algo que sigue bastante invisibilizado. ¿Por qué crees que pasa esto? 


Porque somos humanes. No lo digo como que no somos seres perfectos, sino porque obtenemos un beneficio claro de ello y no les vemos como iguales. Pensamos que comprar un filete en Mercadona es lo mismo que una agrupación humana que caza en el Amazonas o la matanza que hacían una vez al año nuestres tatarabueles. Si nos da igual destruir ecosistemas para que la IA nos haga un cartel y condenar a millones de vidas humanas a la miseria para garantizar nuestros caprichos, qué nos va a importar someter a seres con quienes, además, no compartimos vida diaria ni les vemos por la calle. Hemos aprendido a relacionarnos con les animales a través de la comida y eso supone que vivimos con una superioridad humana bestial que está presente en todes nosotres, hasta en los ámbitos más reivindicativos, antifascistas y anticarcelarios, a pesar de que las conexiones entre esas reivindicaciones y el antiespecismo sean más que evidentes. Son seres que no nos pueden comunicar claramente “oye, me estás jodiendo” y eso lo aprovechamos al máximo para seguir oprimiéndoles con la excusa de la supervivencia. Además, entra en cuestión un tema muy personal para nosotres que es el de la identificación con nuestra cultura, y en la cultura la alimentación tiene un punto central. Al igual que la fascista “prioridad nacional” se está asentando en el consumo de cerdo para evidenciar una oposición hacia otras culturas o religiones que no lo consumen, pensar que tenemos que cambiar nuestra alimentación en el día a día nos parece una renuncia que no queremos afrontar. Si el hecho de hacerlo nos va a suponer burlas de otras personas, ser el centro de atención porque siempre estamos marcando qué queremos comer y qué no, y además nos va a suponer una pérdida (supuesta) para el paladar, que nos conecta con recuerdos, sensaciones y tradiciones, para qué lo vamos a hacer. Es una opresión que tiene un nivel alto de aceptación incluso en los círculos más militantes. Y es comprensible (que no justificable), somos seres de cultura, recuerdos, vínculos y tradiciones, pero eso no debería suponer pasar por alto que arrasamos cada día millones de vidas, que sometemos a vivencias de miseria a millones de animales y que el impacto en la naturaleza, en otras vidas animales y en vidas humanas es innecesariamente alto. Si nos preocupan otres humanes, el planeta o las relaciones igualitarias, claramente dejar de consumir animales es un punto de referencia imprescindible, queramos o no. 


5-Los movimientos disidentes sexo-género han cuestionado la idea de que existan cuerpos o identidades "naturales" y otras "desviadas", han cuestionado el sistema binario. ¿Crees que esa crítica puede ayudarnos también a cuestionar la división jerárquica entre lo humano y lo animal? 


Por supuesto. Creo que salir de los modelos binarios puede abrir los ojos en cuanto a qué otros modelos estamos siguiendo y que tampoco son naturales. Por ejemplo, la lucha anticapacitista y su relación con lo animal, entendido como lo no humano, viene desde hace años demostrándonos que existe un modelo de lo que es ser humane, y que muches de nosotres no lo cumplimos. Pienso en activistas y pensadores como Anahí Gabriela González, cuyo trabajo gira en torno a cómo el antiespecismo se atraviesa con el anticapacitismo y con otras opresiones constantemente, o activistas gordas o antirracistas que nos recuerdan que sus cuerpos son vistos como inferiores a lo humano hegemónico, y me maravilla el trabajo que hacen. Me parece una forma tremendamente potente de demostrar que la construcción de lo que es humano es un artificio que, aunque no lo creamos, no es tan sencillo de habitar, que muchas corporalidades quedan fuera y lo hacen sencillamente porque es beneficioso para los sistemas de opresión que obtienen réditos de la idea de lo que es normal y lo que no. La productividad, la inserción en el sistema familiar tradicional y las normas de vida que, normativamente, valga la redundancia, hay que seguir, tienen objetivos claros que son económicos, pero también de control de cuerpos, vivencias, experiencias, etc. Romper con la división humane/no humane nos pone en paralelo con el mundo que nos rodea, y no por encima de él, y nos acerca a otras formas de ver, comunicarse, habitar y ocupar el entorno que podrían enseñarnos mucho más de lo que nuestra arrogancia y supremacía humana nos permite ver.


6-Cuando une lee tu libro y el recorrido histórico y teórico que realizas en él sobre las distintas formas de opresión y los mecanismos que las sostienen, la pregunta que surge especialmente en el contexto occidental contemporáneo, es si hay algún argumento sólido para justificar el especismo y la explotación de los animales no humanos. 

El libro está centrado en este contexto que mencionas, porque es el que habito y del que yo puedo hablar, y creo que en él sí existen argumentos sólidos que la justifican, que son precisamente los que la sostienen. Me refiero a que el argumento de que reporta beneficios económicos es sólido porque nos movemos en un sistema capitalista, y es un error pensar que no lo es, que no colaboramos con ello cada vez que consumimos animales, así como tantas otras cosas. Que sea ético, moral o legítimo es algo bien diferente y estas connotaciones hacen que la base económica empiece a flaquear, afortunadamente; de ahí que, desde hace un tiempo, y en un capitalismo que lo absorbe todo, hablemos de bienestar animal, de supervivencia y de bienestar físico como una forma de hacer pasar el interés económico por esos nuevos filtros que estamos reivindicando. Si todos estos argumentos no estuvieran tan bien establecidos no encontraríamos a tantas personas ecologistas, transfeministas, antifascistas y tantas otras cosas que aún consumen animales. Creo que asumir que nos la han colado increíblemente porque la organización de esos sistemas, sus estructuras, son tremendamente poderosas, con una organización brillante, es un paso necesario para entender por qué funcionamos como lo hacemos. No hay nada de malo en reconocernos engañades, lo malo (no de forma absoluta pero sí para les otres) es no querer verlo o verlo e ignorarlo; necesitamos humildad para asumir que formamos parte de esas dinámicas de poder que dañan a les otres, aunque no queramos hacerlo, y aceptar que el mundo está muy bien organizado, pero con las intenciones equivocadas. Si no partimos de ahí, de nuestra incoherencia humana, no vamos a empezar a cambiarlo nunca.




7- ¿Qué estrategias crees que deberíamos seguir desde las posiciones antiespecistas para convencer al público general de que el especismo es una forma más de discriminación y de que los demás animales también tienen derecho a una vida digna y libre de explotación? Te lo pregunto también desde lo personal: llevo 18 años siendo vegane y todavía no he conseguido que nadie de mi entorno se haga vegane. Quiero pensar que, al menos desde Parole de Queer, sí he contribuido a poner ciertos debates sobre la mesa, pero en lo personal no he logrado ese cambio en nadie. ¿Qué crees que estamos haciendo mal, si es que estamos haciendo algo mal? ¿O quizá simplemente no funciona así y soy yo quien tiene unas expectativas poco realistas? 

Es una pregunta compleja. Me la he hecho a mí misme también, me la han hecho en presentaciones del libro, y no tengo muy clara la respuesta. Yo he pasado por muchas fases, de militancia muy activa, concentraciones y manifestaciones, a militancia en otros ámbitos donde cualquier evento que incluyera comida fuera, obviamente, vegano, pero sin que el punto central fuera el antiespecismo. Creo que todo es importante, y creo que tenemos que saber cuáles son nuestras fuerzas en cada momento porque la militancia y el activismo son cansados y hace falta descansar, que haya relevos y nuevas energías. A nivel más individual, el antropocentrismo del que hablaba hace que se generen situaciones violentas cuando le pones a alguien delante de sus ojos su incoherencia por estar comiendo animales, y eso también es agotador. Las fuerzas que tengamos dependen de muchas cosas: nuestra salud física y mental, situación económica, contexto de apoyo… Yo no voy a pedirle a una persona vegana que haga activismo constantemente porque creo que no es sostenible, así que quizá nuestra mera presencia ya sea importante. El cambio de les otres depende de elles, no nos lo podemos echar encima pero sí controlar lo que hacemos y consumimos nosotres. Así que no sé si hay una forma específica de convencer a nadie. He compartido con gente vegana que no tenía interés en ninguna otra lucha, o que en el caso de mi identidad de género no se ha respetado ni se le ha dado la importancia que obviamente tiene, y con gente no vegana que me ha respetado desde el principio y sí tenía una preocupación por les animales, aunque no se la aplicara a sus elecciones diarias. Es agotador ver la diversificación de objetivos políticos. Creo que lo importante es encontrar la forma de no quemarnos y quedarnos por el camino, y aceptar que, a estas alturas, quien come animales sin pensar en nada más es porque quiere o no tiene otra opción (cosa que, en un mundo precarizado como el nuestro, también sucede), no porque no tenga conocimientos de lo que hay realmente al otro lado, aunque también pueda pasar. De ahí la importancia de cuidarnos y saber hasta dónde podemos llegar; y contando con eso y aunque sea complicado, no dejar de evidenciar la realidad de les animales en los ámbitos en los que nos sintamos más cómodes según el momento. Quién sabe cuándo alguien va a decir “hasta aquí” y va a sacar a les animales de su nevera.

8-Para acabar, en ese intento de inventar nuevos paradigmas ¿cómo imaginas el futuro o como querrías que fuese? 
Son dos cosas muy diferentes. Me gustaría que fuera mucho más amable, más comunitario, menos consumista y menos categorizador, libre de fascistas, de pensamientos opresores y con colectividades cercanas. Creo que no será ninguna de esas cosas. Yo intento luchar por las causas que más me mueven, estar al tanto de lo que pasa en otros ámbitos y tener el menor impacto posible en el mundo y en las vidas menos privilegiadas que la mía, porque creo que es lo mejor y lo que me ayuda a seguir adelante, pero desde la escritura del libro a ahora han cambiado muchas cosas, y creo que soy realista y que el futuro pinta regulero para muches de nosotres, lo cual no quiere decir que tengamos que rendirnos, pero sí contar con ello para saber a qué nos enfrentamos. Ojalá aprendamos a hacer alianzas entre nosotres y a involucrarnos en otras luchas, como está pasando ahora mismo con la vivienda, lo que implicará seguro pasar por alto algunos de nuestros preceptos y renunciar a cosas a las que no queremos renunciar, pero pensando en un fin común que, a la hora de la verdad, será más transitable que el fascismo sin duda.
























viernes

ENTREVISTA A JAVIER SÁEZ SOBRE LA TRADUCCIÓN DE “LA PRÁCTICA DEL AMOR. Sexualidad lesbiana y deseo perverso” de TERESA DE LAURETIS.Por Eduardo Nabal.

 




Javier Sáez es sociólogo,escritor, traductor y activista marica. Autor de varios ensayos sobre teoría queer como el reciente “Biopolítica del armario” (editorial Bellaterra) tiene una ingente labor como traductor de pensadoras fundamentales del activismo y la teoría queer como Judith Butler, Sarah Amed, Lee Edelman, Jack Hallbestram o Teresa de Lauretis. Acaba de publicar "Propaganda queer", una recopilación de textos contra los tiempos hostiles. 






Primero preguntarte sobre cómo ha sido tu labor de traducir a Teresa de Lauretis. Creo que ella misma ha colaborado de cerca con la labor de ponerla en castellano. ¿Qué nos puedes decir al respecto?

 

El trabajo de traducción de La práctica del amor ha sido una experiencia muy importante en mi vida a nivel personal y como traductor. Cuando le expliqué a Teresa que iba a traducir esta obra decidió implicarse en la revisión de la misma. Yo ya sabía que ella tenía un gran conocimiento del castellano porque también había revisado Figuras de resistencia, que traduje hace dos años. En este caso fue un trabajo también muy minucioso dado que es un libro muy técnico y a veces había diferencias en las traducciones de Freud, en castellano y en inglés, que tuvimos que discutir y aclarar. Ella hizo un gran esfuerzo personal en esta revisión tan cuidada y se lo agradezco muchísimo. Desgraciadamente como saben falleció en febrero de este año de modo que no llegó a ver el libro publicado, algo que le hubiera hecho mucha ilusión.

 

En mi opinión es una obra fundamental, es su obra maestra, y aunque es un referente en los estudios feministas lesbianos y cuir y también psicoanalíticos hasta ahora no estaba traducido al castellano así que solo me queda reconocer su generosidad y valorar esta experiencia única, la posibilidad de dialogar con Teresa de Lauretis durante meses sobre los matices de este libro, sobre la traducción, sobre algunas ideas que compartíamos sobre el psicoanálisis; ha sido una experiencia maravillosa y a la vez muy triste por el final que acabamos de comentar.

 

En todo caso estoy muy feliz de que este libro tan valioso esté por fin accesible en castellano aunque ha sido un trabajo muy largo y bastante difícil como traductor, todo un reto.



 

 

 

-Teresa de Lauretis acuñó el término “Teoría queer” en 1990 pero luego renegó de él al ver como se volvía mainstream ¿que ocurrió realmente?

 Teresa de Lauretis abandonó la expresión “teoría queer” años después de haberla acuñado (en 1990) porque consideró que la palabra “queer” había sido apropiada por prácticas teóricas y de mercado con las que perdió su contenido político. Ella lo usó en 1990 y 1991 para marcar la intención de una ruptura radical con los estudios gais y lesbianos que, según ella, se habían integrado en la universidad de forma poco crítica, como una especie de institucionalización. Pero con el tiempo la propia palabra queer se volvió una especie de identidad, alejada del debate sobre la sexualidad y lo racial que a ella tanto le interesaba. Lo explica ella misma en un texto que publicamos Fefa Vila y yo en El Libro de buen Vmor, “Teoría queer y género”:

“esperaba que, juntos, romperíamos los silencios que se habían construido en los «estudios lésbicos y gais» en torno a la sexualidad y su interrelación con el sexo y la raza —por ejemplo, el silencio en torno a las relaciones interraciales o interétnicas—. Las dos palabras, teoría y queer, aunaban la crítica social y el trabajo conceptual y especulativo que implica la producción de discurso. Yo contaba con ese trabajo colectivo para poder construir otro horizonte discursivo, otra manera de pensar lo sexual”. (p. 140)




 

Creo que esta reacción tan temprana de De Lauretis da cuenta de su inteligencia y de su radicalidad. Y vistas algunas derivas de lo queer en las últimas décadas, creo que llevaba toda la razón.

Teresa de Lauretis 


 

La teoría queer en general y Teresa de Lauretis en particular se valen de herramientas un tanto desprestigiadas como es el caso del psicoanálisis o la obra de Freud, aunque sea para ponerlo en su sitio.   No  solo lo emplea De Lauretis sino  también, de distinto modo, lo hacen Butler, Bersani, Lee Edelman etc. Tú has escrito sobre la relación entre lo queer y los discursos psicoanalíticos. Qué nos puedes decir para aclarar esta fractura entre la imagen todavía muy  extendida del psicoanálisis como un lenguaje machista, misógino y homófobo y la posibilidad de emplearlo para cuestionar los discursos hegemónicos sobre la sexualidad normativa?

Creo que la propia obra de Teresa de Lauretis da respuesta a esta pregunta y de hecho mucho de mi trabajo sobre psicoanálisis se inspira en ella, que fue una pionera en detectar los aspectos más subversivos de la obra de Freud. Aunque es cierto que Freud tiene bastantes elementos machistas propios de su tiempo, creo que a la vez tiene una especial intuición o honestidad en señalar aspectos bastante extraños o radicales de la sexualidad ya a comienzos del siglo XX, lo cual es sorprendentemente vanguardista. Las derivas posteriores del psicoanálisis -sobre todo anglosajón- que eliminaron los aspectos más radicales de Freud -la pulsión de muerte por ejemplo- y la tradición homófoba del psicoanálisis institucional que prohibía a gais y lesbianas ser psicoanalistas dan buenas razones a muchas personas para alejarse del psicoanálisis, pero a pesar de estas lamentables tradiciones yo creo que sigue habiendo elementos radicales contra la normalidad a la obra de Freud.

 

Por eso, en lugar de un rechazo frontal del psicoanálisis como han hecho algunes autores, por ejemplo Sam Bourcier, Paul Preciado o Didier Eribon, creo que hay que transitar por los textos de Freud y rescatar esos elementos radicales y subversivos. Esto es lo que hace Teresa de Lauretis en La práctica del amor con mucho rigor y a la vez con mucha libertad creativa y sin un respeto académico a Freud, intentando comprender el deseo lesbiano y por qué Freud fue incapaz de entenderlo.

Desde hace más de 30 años hay una rica tradición de autoras/es LGTBI+ y feministas que dialogan con el psicoanálisis y que aprovechan esos aspectos subversivos, desde Judith Butler y Teresa de Lauretis hasta Leo Bersani, Lee Edelman, Tim Dean, etc. Esto es lo que intenté explicar en mi libro Teoría queer y psicoanálisis de 2004, y desde entonces han aparecido muchos libros, congresos y seminarios sobre la relación entre lo queer y el psicoanálisis, por ejemplo Queer psicoanálisis de Fabrice Bourlez, y Edipo gay de Jorge N. Reitter, o el seminario de la UCM que dirige Sara Fontanelli.

De alguna manera Freud intuye que la sexualidad humana no tiene nada que ver con lo natural ni con la reproducción, que es diversa, polimorfa, incontrolable, contradictoria y que no es posible establecer una normalidad sexual, algo que también recoge Lacan en la parte final de su obra, en el Seminario Aún de 1972, cuando plantea que no existe la relación sexual, en el sentido de que no hay una armonía entre los sexos, como planteaba el sistema heterocentrado que todos conocemos.

 

 

Teresa de Lauretis en el libro utiliza el término de ficciones apasionadas. Para ella la narrativa de clásicos de la literatura lésbica, clásicos del  cine y filmes independientes  le sirve para apuntalar sus tesis y para provocar reflexiones. Pero también considera las narrativas de Freud como textos con posibilidades.  Da un nuevo sentido a términos tomados del psicoanálisis como fantasía, fetiche o perversión. ¿Hay en el libro una reivindicación del lugar de  las fantasías y  del deseo lesbiano perverso?
 
 
Sí claro, el libro se basa precisamente en reivindicar la importancia de la fantasía en la constitución del deseo humano y en concreto del deseo lesbiano, al ser un deseo que se aparta de la finalidad reproductiva es ya en sí mismo un deseo perverso. Pero además en la lectura de Teresa de Lauretis ya no es un deseo basado en una estructura fálica.
 
De Lauretis interpreta el deseo como una carencia que debe satisfacerse. Esta carencia se ve compensada por las fantasías; en el caso de una lesbiana, no es el falo paterno lo que se desea, sino el fetiche, que resuelve de una forma no fálica el complejo de Edipo, ya que conlleva una inversión pulsional en la imagen corporal de la mujer. El fetiche posibilita la satisfacción porque representa lo ausente -el cuerpo de la mujer-, que se desea en la fantasía, expresando así su ausencia y el deseo del sujeto lesbiano por dicho fetiche. El poder erótico representado, por ejemplo, en los roles de la subcultura lesbiana butch y femme, funciona como un fetiche del deseo. De Lauretis toma la idea freudiana de que la sexualidad no es innata ni simplemente “adquirida”, sino que es dinámicamente (re)estructurada por las formas de la fantasía, tanto privadas como subculturales/históricas, siguiendo las ideas de Laplanche y Pontails.
 
De Lauretis argumenta que la teoría freudiana de la sexualidad podría interpretarse como una construcción de la sexualidad en términos de modalidades independientes. Esto no sería una oposición entre lo normal y lo perverso, sino, más bien, una noción de la pulsión sexual como un conjunto de diferentes pulsiones. “Normal” se referiría a una función de la norma social, mientras que el concepto de perversión ofrece, en la perspectiva de De Lauretis, un modelo de la sexualidad tal como se vive subjetivamente, es decir, en la fantasía y el deseo.

 

Sobre la idea de “ficciones apasionadas”, os dejo en este enlace las brillantes intervenciones de Fefa Vila Núñez y Carmen Romero Bachiller en la presentación que hicimos hace poco en Madrid sobre el libro:  Presentación "La Práctica del Amor" de Teresa de Lauretis | Las Cortesanas de la Literatura.

 

5-Acaba de salir un nuevo libro “Propaganda queer” con textos de tu puño y letra. ¿Que podemos encontrar allí?

He decidido publicar este libro porque creo que estamos en un momento de crisis, de una oleada muy fuerte homófoba, transfóbica, contra los derechos de las minorías sexuales, además de machista, racista y neo-capitalista.

Son textos que he escrito en los últimos veinte años y que creo que dan cuenta de las múltiples líneas de fuga que abrieron los movimientos queer. En ellos se habla de la crisis del sida, de la masculinidad, de los osos, de las diversas formas de corporalidad queer, del racismo antigitano articulado con la lesbofobia o con la homofobia, de la pluma, de temporalidades queer, y también de mi propia vida, de los traumas que han marcado mi historia y mi forma de pensar. Creo que son herramientas útiles, a veces duras y a veces divertidas, para continuar una crítica radical de los sistemas actuales de opresión y dominación, incluyendo la lucha contra el patriarcado y el racismo.

 

También se incluye un texto inédito sobre Teresa de Lauretis, el cine y el psicoanálisis que escribí el año pasado y que he decidido publicar aquí. Es una especie de homenaje, dado que la considero una figura clave de los estudios cuir, feministas, psicoanalíticos y lesbianos de las últimas décadas. Así que encontrarás esos diferentes textos que dan cuenta de mi producción teórica pero también articulada con el activismo y las redes de amigas que me han formado y que me han ayudado a seguir adelante. El libro también es un reconocimiento a muchas de estas personas, porque lo queer son políticas colectivas para el cambio social, no se basa solo en nombres propios. También se abordan los debates en torno a la palabra queer y a las diferentes lecturas que se están haciendo actualmente de ella, desde las prohibiciones de la palabra en ciertos círculos y su estigmatización, hasta su uso comercial para proyectos artísticos o museísticos o para la carrera personal de algunas personas, donde se ha perdido a veces su componente radical y subversivo. Además es un libro bastante divertido, creo que también a veces el humor es importante para reírnos del poder.



 




miércoles

Entrevista a Alba M. Gálvez Vidal y CABARET UTÓPICO DE POSGUERRA por Ales Torres

 






Alba M. Gálvez Vidal (elle/ella/él) es Doctore en Artes y Humanidades, profesore e investigadore en la Facultad de Letras de la Universidad de Murcia, artivista y drag king. Máster en Literatura Comparada Europea por la UM y en Estudios Culturales y Artes Visuales con perspectiva feminista y cuir por la UMH. Escribe e investiga sobre la queermenéutica especulativa como forma dereconstruir y rescatar los pasados queer del borrado histórico y literario. Actualmente investiga en la recuperación de memorias y archivos queer. Lleva a cabo el proyecto Fanzinealogías queer con Andrés Viedma Guiard y el Archivo de la Masculinidrag del Estado español con Joi Pineda Alumà. Acaba de publicar “Cabaret utópico de posguerra” con Kaótica Libros.

martes

Obituario - Teresa de Lauretis (1938-2026)

 
Obituario - Teresa de Lauretis (1938-2026)



Teresa de Lauretis, feminista y teórica cinematográfica de renombre internacional, creadora del término "teoría queer", falleció en San Francisco el 3 de febrero de 2026 a los 87 años. Pensadora pionera que aplicó la semiótica y la teoría psicoanalítica a las representaciones cinematográficas del deseo, de Lauretis impartió clases en la Universidad de California-Santa Cruz desde mediados de la década de 1980 hasta su jubilación en 2008 como Profesora Emérita Distinguida.


Javier Sáez, Fefa Vila, Teresa de Lauretis
 y Carmen Romero Bachiller 

miércoles

Entrevista a Fefa Vila: "Tósigo, deseo y revuelta". Por Ales Torres


Fefa Vila
Fotografía David F. Sabadell
Fuente El salto 

Fefa Vila, lederona, gran activista queer, socióloga, profesora en la UCM, archivera y comisaria. Estuvo en los primeros estallidos del movimiento queer en el Estado español, impulsora de LSD (Lesbianas Sin Duda) en los años 90.
Ha trabajado intensamente con prácticas y políticas de archivo queer, en proyectos como ¿Archivo Queer?, compilando y visibilizando materiales de activismo y memoria LGTBIQ+, También ha coeditado publicaciones como El libro de buen [a]mor. Sexualidades raras y políticas extrañas y dirigido proyectos curatoriales como El porvenir de la revuelta. Memoria y deseo LGTBIQ.
"Tósigo, deseo y revuelta", es su tesis doctoral donde, a través de su memoria y sus vivencias, nos devuelve cómo fue aquel despertar y evolución del movimiento queer para que nadie lo olvide, para que no se pierda en el tiempo y para seguir en la lucha.

sábado

NOVIEMBRE ANTIESPECISTA por Áles Torres


Desde hace algunos años, Parole de Queer se ha situado en una posición claramente antiespecista, haciendo de este proyecto no solo un espacio que aborda las identidades LGTBIQA+, sino también un lugar de reflexión en torno al antiespecismo, entendiendo esta lucha como parte inseparable de las resistencias feministas, queer, antirracistas y anticapitalistas.

miércoles

ENTREVISTA A GLORIA FORTÚN POR SU TRADUCCIÓN DEL CLÁSICO “EL POZO DE LA SOLEDAD” por Eduardo Nabal



Gloria Fortún (Madrid, 1977) escribe porque ama y sueña con escribir como ama. Su profundo compromiso con la literatura —su amante más longeva— la ha llevado a convertirse en escritora, poeta, traductora y profesora. En torno a su pasión por la palabra ha creado una comunidad de escritoras conocida como las Peligrosas, un espacio de libertad, aprendizaje y rebeldía.

Su oficio está atravesado por una larga trayectoria en el activismo feminista y lésbico, que impregna su voz poética de deseo, memoria y resistencia. Autora de libros como "Todas mis palabras son azores salvajes" y "Roja catedral", Fortún celebra la escritura como un acto de amor y de insumisión.

jueves

ENTREVISTA A JAVIER SÁEZ SOBRE TERESA DE LAURETIS por Ales Torres

 

La editorial Kaótica Libros acaba de lanzar Figuras de resistencia. Once ensayos de Teresa de Lauretis, una obra clave para comprender el pensamiento feminista y queer contemporáneo.

En la introducción del libro, la teórica Patricia White destaca la relevancia del trabajo de De Lauretis:

“Teresa de Lauretis es una de las principales teóricas feministas de las últimas décadas; su pensamiento ha marcado los términos del debate en momentos clave y ayuda a renovar la relevancia de la teoría feminista para nuestro momento actual. Su formación conecta Europa y América, y su trabajo, además, vincula las teorías continentales con el feminismo estadounidense de formas mutuamente productivas. Como editora y autora de la introducción del número especial de differences de 1991, titulado ‘Queer Theory’, es una de las fundadoras de ese discurso académico que, sin embargo, continúa ofreciendo una crítica aguda al estatus de la teoría feminista y lesbiana dentro del mismo. Su escritura, que evoca la de prosistas feministas como Virginia Woolf incluso cuando las analiza, es a la vez exigente y sorprendentemente precisa.”

Hoy conversamos con Javier Sáez, traductor, autor de innumerable libros y activista incansable, para conocer más sobre el proceso de traducción y la vigencia del pensamiento de Teresa de Lauretis.


martes

CUERPOS DISIDENTES Y VIDAS INDOMABLES: UN ENSAYO CUIR ANTIESPECISTA. Por Martina Davidson

 




Martina Davidson (elle/ella) es lesbiane no binarie, neurodivergente, anarquista y basileire-argentine. Doctore en Bioética, Ética Aplicada y Salud Colectiva por la Universidade Federal do Rio de Janeiro. Miembre del Laboratorio de Ética Ambiental e Animal de la Universidade Federal Fluminense y de la Revista Latinoamericana de Estudios Críticos Animales. Militante cuír, antiespecista y contracolonial.

miércoles

Leyre Marinas, Fucked Feminist Fans y mucho más. Entrevista Ales Torres

 


Fotografía Pati Gagarín 

Leyre Marinas (Alacant, 1993) es precarie de nacimiento, publiciste de formación y doctore en periodismo. Lee, escribe e investiga sobre lo que en el instituto le decían que no servía para nada: cultura pop, comunicación, feminismos y activismos LGTBIQ+