domingo

JEANETTE WINTTERSON: UNA ESCRITORA RABIOSAMENTE CONTEMPORÁNEA


Recientemente Lumen ha reeditado toda la obra de una de las escritoras inglesas más importantes, universales y peculiares de los últimos tiempos: Jeanette Winterson. Considerada como novelista “queer” por poner el cuerpo en el centro de sus historias de amor y desencuentros “Escrito en el cuerpo” ha sido capaz también de reescribir y desterritorializar el pasado de su país y adentrarse en un futuro hipotético hecho de prosa poética y paradójicas profecías. Desde “Fruta prohibida” a su autobiografía “¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?" conocemos a Winterson como una aventurera de la prosa, como una intrépida buscadora de tesoros, marcada por una infancia en una Inglaterra pobre y puritana con la presencia de una madre fundamentalista religiosa y un entorno humilde que trata de  reinventar a pesar de la llegada de fantasmas como las leyes machistas o el capitalismo “tatcherista”. 
Jeanette Winterson

lunes

TOCAR LA FIBRA: AFECTO, PEDAGOGÍA Y PERFORMATIVIDAD de EVE KOSOFSKY SEDGWICK

“Tocar la fibra” de Eve Kosofksy 


“Tocar la fibra” es una recopilación póstuma de impagables ensayos de Eve Kosofksy Sedgwick, uno de los nombres fundacionales y con más ímpetu en la teoría y la práctica queer de los noventa, dentro y fuera de la academia. 

viernes

DORI Y LA INTUICIÓN FEMENINA por ITZIAR ZIGA

Itziar Ziga

Una vez pegó a un nazi, lo sabía por mi amiga Itxaso, su orgullosa nieta. Y hace unos meses, tuve la inmensa suerte de que me lo contara ella, desde sus 96 espléndidos años. Su hostia al nazi y otras portentosas historias. Recorrió el mundo con Maitea, el primer grupo coral de mujeres que cantó en euskera. Vestidas cual vestales de Balenciaga, en pleno franquismo. Debía ser 1940 y, una tarde de verano, Dori Gracia caminaba por su Donosti natal. Asfixiadas: ella, la ciudad, el país. En la calle Okendo, divisó a un alemán borracho. Uno de aquellos nazis a los que Franco trajo de recreo. De los que bailaron frenéticamente jotas en sanfermines, mientras colgaban esvásticas en la Estafeta. Ella intuyó sus violadoras intenciones, no había nadie más en la calle. Y continuó caminando, hasta meterle una hostia que le permitió escapar. ¡Brava!

martes

Las confesiones de la carne, publicación del libro inédito de FOUCAULT por EDUARDO NABAL

Michel Foucault

Con “La voluntad de saber” y sus dos tomos siguientes de la ya mítica y debatida “Historia de la sexualidad” Foucault causó una revolución en el pensamiento sobre el poder, la confesión, la corporalidad, el uso y desuso de los placeres y los saberes llegando a sentar parte de las bases de la moderna “teoría queer”.

viernes

INDULGENCIA PA LOS MACHOS por ITZIAR ZIGA

Itziar Ziga

Mujer, demuestra que no consentiste. Con uñas y dientes. Tampoco te van a creer. Si estás muerta, creerán que estás muerta, ¡algo es algo! Pero ni 38 golpes en tu maravilloso cuerpo, antes de ser asfixiada, mutilada y abandonada en un bosque, servirán para que estos jueces infames reconozcan que fuiste asesinada. Tenía marcas de cuando su violador, torturador y asesino, Diego Ylllanes, le arrancó las bragas. Soy de moratón fácil, no quiero ni pensar lo que fue aquello. Pero lo de Nagore Laffage, fue un homicidio. Un poquito involuntario por parte de él, un poquito provocado por ella. Los machos cuya violencia sexual denunciamos las mujeres, serán condenados con la versión más indulgente que contemple la ley. Tiemblo al pensar en la sentencia contra los chavales de Altsasu, no puede haber nada más diametralmente opuesto. Cinco maromos penetrando en un portal por todas partes a una chica contra su voluntad, no es violación. Una pelea de bar entre vascos y guardia civiles, es terrorismo. De los primeros hacia los segundos, claro.

jueves

URSULA K. LE GUIN, CONSTRUCTORA DE MUNDOS por JUAN ARGELINA


"Cuando el último árbol sea cortado, cuando el último río sea contaminado, se darán cuenta que el dinero no se come."(Atribuido a Ishi -1860?/1916-, último superviviente de los indios yahi de California).
Ursula K. Leguin

miércoles

...QUE SIGO VIVA por ITZIAR ZIGA




Hace pocos meses, sufrí una de las situaciones más amenazantes de mi vida. El tío era de nivel muy alto en peligrosidad, lo supe nada más cruzármelo en la villavesa nocturna. No había ni un alma en la calle. Como preveía, se bajo en mi parada. Iba con un amigo, al menos no me siguieron los dos. Decidí rápido: primero intentaré librarme de él encarándome a gritos. Si va en serio, conozco mi barrio, ya no tendré escapatoria. Y no pienso oponerme de manera que aumente su violencia y el daño hacia mí. 

lunes

Entrevista a JAVIER SÁEZ traductor de “EL ARTE QUEER DEL FRACASO” de JACK HALBERSTAM por EDUARDO NABAL

Javier Sáez, activista marica y traductor. Autor del ensayo "Teoría queer y psicoanálisis"


 -Eduardo Nabal:Tú ya habías traducido “Masculinidad femenina” de Halberstam
(Ed. EGALES), un libro importante y referencial. ¿Qué lugar crees que ocupa este autor y su trayectoria en los actuales estudios sociales, queer y de género y sexualidades?
-Javier Sáez: Jack Halberstam es un referente en los estudios queer y trans*. Tiene una gran habilidad para localizar los problemas actuales sobre las identidades de género y sexuales, y ha aportado ideas muy innovadoras sobre la masculinidad ejercida por las mujeres y sobre los hombres trans*. Además mantiene una actitud política crítica, anticapitalista, e inconformista, y tiene en cuenta a las minorías raciales en todos sus análisis.
Por cierto, Halberstam acaba de publicar un nuevo libro, Trans*, donde aporta ideas muy innovadoras sobre los retos actuales de las comunidades trans*. Precisamente lo acabé de traducir ayer, saldrá en un par de meses en EGALES.

jueves

DEJAD QUE LOS NIÑOS SE ACERQUEN A LAS DRAG QUEENS por ITZIAR ZIGA

Itziar Ziga

Recuerdo con nitidez las palabras de mi amiga Beatriz Espejo aquella mañana, hace quizás diez años, en el Parc de la Ciutadella de Barcelona, en uno de tantos aniversarios en que recordamos irrenunciablemente a Sonia, una mujer transexual y sin techo asesinada por un grupo de neonazis en 1991, allá mismo, donde nos encontrábamos. “Todo este tiempo me he preguntado qué os hemos hecho, por qué nos odiáis tanto”, dijo Bea. Y me heló la sangre. Y me la sigue helando, porque esas preguntas, para mí, no tienen respuesta.