![]() |
| Itziar Ziga |
Hace quizás trece años en Barcelona, escuché a Judith Butler explicar emocionada cómo los prisioneros de Guantánamo, a quienes se negaba todo, incluso papel y boli, sobrevivían por dentro grabando su alma sobre lo único que tenían, los vasos de cartón. Nacida en Ohio en 1956, de ascendencia judía, esta filósofa lleva desde el 11S centrada en las encrucijadas de la democracia y en la injusticia internacional. Es muy crítica con el estado de Israel. Hace unas semanas fue a Sao Paulo y a poco no le dejan hablar. Algo así como el foro de la familia de Brasil recogió 320.000 firmas para que cancelaran su conferencia y se manifestó hostilmente frente al centro cultural donde logró darla. Incluso una fanática cristiana le golpeó ya en el aeropuerto, de vuelta a casa.









