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martes

"GOD IS OUT" EXTRACTO DEL LIBRO "DYSPHORIA MUNDI" DE PAUL B. PRECIADO


Portada de "Dysphoria mundi" de Paul B. Preciado

(...) En el patriarcado colonial, el silencio había sido durante años la más eficaz de las técnicas de control y de dominio. Y ahora, ese régimen de poder, de captura cognitiva y de explotación sexual que se llama Iglesia católica empieza a derrumbarse. La publicación del informe CIASE, sobre los cientos de miles de crímenes sexuales cometidos en y por la Iglesia francesa desde 1950 producen el efecto de una explosión en el lenguaje. No sólo los enunciados están cambiando: los cuerpos silenciados se convierten ahora en sujetos de la enunciación. Contrariamente a lo que ocurrió, por ejemplo, con aquellos que fueron asesinados en los centros de educación para niños indígenas en Canadá o Australia, les niñez abusades recuerdan y hablan.

miércoles

Extracto de DYSPHORIA MUNDI de PAUL B. PRECIADO

"Dysphoria Mundi" de Paul B. Preciado

Tuve que declararme loco. Afectado por un tipo de locura bien particular que llaman disforia. Tuve que declarar que mi mente estaba en guerra con mi cuerpo, que mi mente era masculina y mi cuerpo femenino. A decir verdad, no sentía ninguna distancia entre lo que llamaban la mente y lo que identificaban como el cuerpo. Quería cambiar, eso es todo. Y el deseo de cambio no diferenciaba entre la mente y el cuerpo. Estaba loco, tal vez, pero si era así, mi locura consistía en rechazar la antinomia entre esos dos polos, femenino y masculino, que para mí no tenían más consistencia que una combinación siempre variable de cadenas cromosómicas, secreciones hormonales, invocaciones lingüísticas. Estaba loco, tal vez, pero si es así, mi locura era tan espiritual como orgánica. Esa disforia era la dueña de mi alma y de mis células. Me sentía atraído por otra cosa, por otro género, o mejor aún, por otra modalidad de existencia. Y ese nuevo género resultaba tan ansiado y excesivo como una lluvia de verano que viene a apagar un incendio. El fuego de la Historia.