Rampova. Fotografía: Almudena Soullard.
Se acaba de marchar, dejándonos entre la pena y la estupefacción. Recuerdo que meter un texto de Rampova en cualquier publicación LGTBQ (y aparecieron mucho en “Infogai”, “La Kampeadora” etc.) era siempre una delicia y un placer a la vez amargo y fascinante.
