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miércoles

TODOS LOS HIGOS PARA SYLVIA PLATH por ITZIAR ZIGA

La colosal poeta y escritora Sylvia Plath en las playas de Benidorm. Verano de 1955 

"Vi mi vida extendiendo sus ramas frente a mí, como la higuera verde. De la punta de cada rama, como si de un grueso higo morado se tratara, pendía un maravilloso futuro, señalado y rutilante. Un higo era un marido y un hogar feliz e hijos y otro higo era un famoso poeta, y otro higo era un brillante profesor, y otro higo era E Ge, la extraordinaria editora, y otro higo era Europa y África y Sudamérica y otro higo era Constantino y Sócrates y Atila y un montón de otros amantes con nombres raros y profesiones poco usuales, y otro higo era una campeona de equipo olímpico de atletismo, y más allá y por encima de aquellos higos había muchos más higos que no podía identificar claramente. Me vi a mí misma sentada en la bifurcación de la higuera, muriéndome de hambre sólo porque no podía decidir cuál de los higos escoger. Quería todos y cada uno de ellos, pero elegir uno significaba perder el resto, y, mientras yo estaba allí sentada, incapaz de decidirme, los higos empezaron a arrugarse y a tornarse negros y, uno por uno, cayeron al suelo, a mis pies.”

jueves

ANA MENDIETA SERÁ NUESTRA TIERRA por ITZIAR ZIGA

Itziar Ziga

Se nos están precipitando los feminicidios, una tras otra. Alguna, literalmente. Una chavala de 22 años cae desde un sexto piso tras una bronca con su novio. Él estaba delante, pero asegura que fue un accidente. Obvio. Nos ponemos nerviosas y perdemos el equilibrio. Ha sucedido en Benidorm, yo recuerdo barandillas en los balcones de Benidorm. Me viene Ana Mendieta, abismándose desde la planta 34 de su piso en Nueva York. 1985. Su marido estaba allí, discutieron. Fue absuelto por falta de pruebas, aunque ella gritó «no, no, no» mientras caía y él tenía arañazos en la cara.

martes

ENTRE EL PUNITIVISMO Y EL ESCAPISMO por ITZIAR ZIGA


Itziar Ziga

Las feministas somos tremendísimas en nuestras discusiones, honestas en la compleja argumentación de nuestras diferencias. A ver, no todas hemos profundizado igual en el certero desentrañamiento de los mecanismos del patriarcado, faltaría más. Pero si escuchas a cualquier feminista que se sumó a nuestra revolución a lo largo de las últimas trepidantes décadas, a cualquiera de las millones de activistas que se han ido sucediendo sin dejar caer ni por un instante todas las transformaciones sociales emprendidas, te explicará cómo se reproduce y se enmascara el machismo.

miércoles

¡MANDA COÑONES BLANCOS! por ITZIAR ZIGA

Itziar Ziga

Una amiga trans me contó que aquella jueza, con todo su coño, por un hurto a Inditex, la condenó a pasar unos días en el infierno. Así se lo aclaró: te mando a una cárcel de hombres para que escarmientes. ¡Cuánta maldad! 

martes

GRAN SURTIDO EN GÉNEROS por ITZIAR ZIGA


Itziar Ziga


Hace ya seis años, entraron los trans masculinos en mi vida. Vaya si entraron. Digo trans masculinos como si fuera una nueva especie, en algo sí lo son. Era muy divertido observar la divergencia de género hacia la que pueden derivar seres diagnosticados en el paritorio como hembras humanas. (Sí, el género es un diagnóstico médico gracias en gran parte a un carnicero llamado John Money y a su protocolo de asignación -y reasignación- sexual.) 

Allí estábamos los trans y las nenas. Yo ironizaba con ellos y les decía que mi género era princesa.

El feminismo se atrincheró tras el género mujer, a veces demasiado. Pero ahí están las insolentes mutaciones trans para sacarnos del atontamiento. De hecho, en espacios feministas exclusivos de mujeres (caladona, mambo,...) se han vuelto un poco turulatas decidiendo si dejaban entrar a trans, y en caso afirmativo, ¿quien sería bien recibido, un hombre con coño o una mujer con polla? Vaya dolor de cabeza. Algunas resolvieron que podían entrar unos y otras, porque a fin de cuentas eran guerrilleros antipatriarcales como las feministas de siempre. ¿Entonces por qué no abrir de una vez la puerta a las bio-maricas?

La tierra de nadie trans ha exorcizado las miserias de anclarme en el género mujer, ha ensanchado mis confines sociales hasta el infinito. Yo también habito en esa tierra sin dueño. Peleo, sobrevivo y gozo en ella. 

Cuando, en una noche de orgía desenfrenada, decidimos fundar ex_dones, todas estuvimos de acuerdo en que sólo podíamos regresar al activismo feminista desde un planteamiento radicalmente cuestionador del género. Negando esa inevitabilidad que nos vuelve exclavas temerosas antes de haber nacido. Eso no quiere decir que no arrastremos lastres de lo que supone socialmente ser mujer, y cosas buenas también. Nadie se desgenera, no existe el vacío, el folio en blanco. Esa busqueda es tramposa y absurda. "El genero es una copia sin original", decía Judith Butler. Pero existe la mutación. Y el regocijo en lo sucio, en lo impuro, en la perversión de género.

Alaska redondea así la sentencia que lanzara Simone de Beauvoir hace sesenta años: “No sólo no se nace mujer, sino que nunca se llega a serlo”. Así que a estrenar género, nenas.  


Artículo de Itziar Ziga para el Parole de queer 2. Octubre 2009
Itziar Ziga es periodistx y autorx de Devenir perra, Un zulo propio, Glamur i resistència y Sexual herria y escribe habitualmente en Hasta la limusina siempre.